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domingo, marzo 16

domingo, octubre 31

Iluminación: fluorescentes y LEDs.

Los fluorescentes

La luminaria fluorescente, también denominada tubo fluorescente, es una luminaria que cuenta con una lámpara de vapor de mercurio a baja presión y que es utilizada normalmente para la iluminación doméstica e industrial. Su gran ventaja frente a otro tipo de lámparas, como las incandescentes, es su eficiencia energética.
Está formada por un tubo o bulbo fino de vidrio revestido interiormente con diversas sustancias químicas compuestas llamadas fósforos, aunque generalmente no contienen el elemento químico fósforo y no deben confundirse con él. Esos compuestos químicos emiten luz visible al recibir una radiación ultravioleta. El tubo contiene además una pequeña cantidad de vapor de mercurio y un gas inerte, habitualmente argón o neón, a una presión más baja que la presión atmosférica. En cada extremo del tubo se encuentra un filamento hecho de tungsteno, que al calentarse al rojo contribuye a la ionización de los gases.



















Los LEDs

Un led o diodo emisor de luz es un dispositivo semiconductor (diodo) que emite luz incoherente de espectro reducido cuando se polariza de forma directa la unión PN del mismo y circula por él una corriente eléctrica. Este fenómeno es una forma de electroluminiscencia. El color, depende del material semiconductor empleado en la construcción del diodo y puede variar desde el ultravioleta, pasando por el visible, hasta el infrarrojo. Los diodos emisores de luz que emiten luz ultravioleta también reciben el nombre de led y los que emiten luz infrarroja se llaman IRED.
El nombre español proviene del acrónimo inglés LED (Light-Emitting Diode: ‘diodo emisor de luz’).
Con LEDs pueden iluminarse elementos del hogar como bañeras y grifos.

Iluminación infantil

En cuanto a la iluminación infantil, hay muchas opciones que podemos elegir.

Para las lámparas de techo, hay modelos que representan un animal, una figura (payaso, princesa, ...) o una planta y a los niños les gusta. Además su luz es más suave, por lo que hace más cálida esa habitación.
Hay algunas que tienen la pantalla decorada igual que la ropa de cama y cortinas. Otras son de plástico blanco y son más grandes de lo habitual, normalmente representan a animales.





















Con las lámparas de mesa se sigue el mismo diseño que con las de techo: las más comunes son las que representan a algún animal, planta o figura o las que conjuntan con la ropa de cama y cortinas.
También hay lámparas de reciente fabricación que optan por hacerlas más divertidas: tuerzan el cuerpo de la lámpara, añaden luz a un peluche, o pegan una figurita al pie de la lámpara.
















Las lámparas de pie no son muy comunes en la decoración infantil. Desde hace unos años han salido modelos muy divertidos y a la vez seguros para iluminar la habitación de nuestros pequeños o, simplemente, para crear un ambiente más íntimo y cálido.




















En cuanto a los apliques, son mucho más utilizados. Al ser más accesibles los propios niños pueden encenderlos y apagarlos. En habitaciones de tamaño reducido se usan mucho, ya que encima de la mesita de noche pueden colgarse de manera que no ocupen espacio y dejarla libre para otras cosas.

sábado, octubre 30

Iluminación: flexos, focos y apliques

El flexo

Un flexo es una lámpara de mesa, habitualmente asociada al estudio o labor nocturna. El nombre le viene de su mango flexible que permite libertad de movimiento y posicionamientos diferentes, tanto para iluminar partes importantes de escritorio o mesa de trabajo como para evitar deslumbramientos y demás molestias. (En ocasiones la tulipa o mampara que cubre la bombilla suele ser también flexible)
Se han creado infinidad de tipos de flexos de diferentes materiales, formas y colores llegando a formar parte importante de la decoración de estudios y dormitorios de niños y adolescentes. Además, se los ha creado fijos a la mesa por los bordes para ahorrar espacio o no molestar cuando el papel o documento exige libertad de movimiento alrededor del tablero. (Por ejemplo, un arquitecto trabajando en un proyecto)
Las lamparas conocidas como flexo, están inspiradas en el diseño original de Jac Jacobsen de 1936 con el nombre de L-1.
Como anécdota decir que un flexo es la mascota de Pixar la empresa de animación internacional.
















Los focos

Un foco es un elemento óptico destinado a proyectar la luz de una lámpara hacia una región concreta. Principalmente se usan para iluminar instalaciones deportivas, alumbrado ornamental de edificios emblemáticos, publicidad y seguridad. También son elementos esenciales en las artes escénicas como el teatro, el cine, la televisión u otros espectáculos en vivo.
El foco fue inventado por el americano Thomas Alva Edison el 21 de octubre de 1879.
Durante dos años trabajo en su laboratorio buscando un alambre o filamento a través del cual fluyera la electricidad, para insertarlo en un tubo de vidrio que no tuviera aire. Finalmente, con el tubo y un filamento de carbón que provenía de un hilo de algodón, fabrico un bulbo de luz.
A nivel doméstico, el foco se refiere a un punto de luz que enfoca una parte de la habitación. Hay sistemas de focos que constan con más de un punto de luz, así se puede iluminar más de una parte de la habitación a la vez.















Los apliques

Para conseguir una luz puntual, lo mejor son los apliques. Se usan para iluminar cuadros, espejos, iluminar un pasillo sin necesidad de colgar una lámpara, en el cabecero de la cama, etc.
Los hay de distintas formas, tamaños y materiales:


Iluminación: lámparas de techo, de sobremesa y de pie

Lámparas de techo

Yéndonos a la definición de lámpara de techo: éstas aportan luz general a todo un cuarto. Se visten con pantallas (hay muchos estilos, colores y texturas) que crean un ambiente u otro. Las hay de todos los estilos, tamaños y alturas.
En general, las lámparas de techo se cuelgan a una altura donde no podamos darnos con ellas (a 1,90 metros del suelo más o menos). Aunque para la zona de comedor (encima de la mesa) es más típico y cómodo tener una lámpara que cuelgue unos 20 ó 30 centímetros más de lo habitual. Esto se hace porque se necesita más luz concentrada en ese punto, para poder comer y no estar a oscuras. En la cocina, si tenemos tona de office, también nos será muy útil esta distribución.En cuento a modas, el blanco es tendencia en lámparas de techo. Combina lámparas iguales de igual o distinto tamaño y cuélgalas a la misma altura, de esta forma multiplicarás la luz en la estancia a la vez que conseguirás un efecto muy original.

Puedes instalar interruptores independientes que te permitan encenderlas por separado.
Mucha gente trata en su casa de eliminar las lámparas, sobre todo las de techo, sustituyéndolas por halógenos encastrados, sin embargo otros no sólo no quieren prescindir de ellas sino que las buscan del mayor tamaño posible, en el mercado hay hoy en día lámparas realmente grandes.






También hay lámparas que son mucho más que fuentes de luz. Llaman la atención en sí mismas. Formas esculturales, detalles de glamour y grandes tamaños son algunas de las brillantes ideas que iluminarán tu casa.

















Los materiales que podemos encontrar en lámparas son muchos: vidrio, papel, plástico, acero, fibras naturales, madera...
Desde hace poco han salido novedades que integran otros elementos de la decoración y los convierten en lámparas:


















Lámparas de sobremesa

Cuando hablamos de lámparas de sobremesa, pensamos en las lámparas que tenemos en nuestras mesitas de noche. Pocas veces se nos ocurren más sitios donde poner una lámpara de sobremesa.
A parte de las lámparas que usaríamos en el dormitorio, las podemos usar en la entrada y también en el salón encima de una mesa auxiliar.
Como las lámparas de techo, hay distintas formas, modelos y colores. Podemos usar pantallas o tulipas a parte para ir cambiando a medida que nuestra decoración se modifica, o también hay quien compra lámparas de sobremesa de diseño, que son más que simples aportes de luz ya que pueden equipararse a una escultura o cuadro.
















Lámparas de pie

Si bien ya no se las suele ver cotidianamente, las lámparas de pie dan un gran toque de distinción a la decoración. Además, son muy prácticas para iluminar habitaciones con poco espacio.
Con la aparición de artefactos más pequeños o "prácticos", las lámparas de pie se fueron quedando atrás. Sin embargo, volvieron al centro de la escena de la mano de formas interesantes y propuestas coloridas, que le aportan un detalle particular a cada ambiente.
Como en todas las lámparas, se adaptan a cualquier estilo de decoración, ya que pueden combinarse sus pantallas y sus materiales pueden estar hechos de distintas formas.
A continuación os mostramos algunas de las muchas que hay en el mercado:




Iluminación: ojos de buey e iluminación integrada

Ojos de buey o halógenos de techo

¿Cómo instalarlos?
Si tenéis que poner focos halógenos, podemos daros dos trucos que os evitaran problemas.
1. El primero es que nunca los coloquéis después de pintar o poner la escayola, esperad a que la escayola este totalmente seca, si no se estropeará el baño.
2. El segundo es que en sitios húmedos o con condensaciones deberéis utilizar preferiblemente halógenos blancos, no dorados, por lo mismo: el baño dorado es mucho mas frágil y se estropeará con más facilidad; pero si tenéis que poner halógenos dorados, utilizad focos halógenos de aluminio, ya que son mucho más resistentes que los de chapa (y más caros).

* En falsos techos.
Antes de instalar los focos, hay que decidir en qué puntos exactos del techo se quieren colocar. Posteriormente, se hace una marca en esos puntos, se apoyan los focos para trazar su contorno y, con un taladro, se corta la silueta. Por el agujero resultante, se sacan los cables y se conectan al foco, que se encaja en el techo. El último paso es colocar el embellecedor, si lo tiene.
* En el interior de un armario.
Al igual que en el techo, primero hay que marcar el punto o puntos en los que se colocarán los focos y dibujar el contorno (sin el embellecedor). Luego se hacen los agujeros por los que se sacarán los cables y en los que se empotrarán los focos. Sobre el armario, se coloca el transformador del halógeno, que debe estar conectado tanto a los cables de la luz general como a los cables del propio foco. El último paso es instalar un interruptor y conectarlo al transformador y al halógeno.

Con los focos suele venir una plantilla para marcar en la escayola por donde debes cortar. Para cortar, puedes usar un taladro haciendo múltiples agujeros.
Los halógenos de baja tensión (12 V) llevan un transformador que pasan de 220v a 12v. Este transformador se oculta en el falso techo.
También los hay de 220V. El inconveniente de los de 12v es que el transformador al apoyarse en el falso techo suele vibrar y hacer bastante ruido salvo que tengas cuidado de no apoyarlo 'en plano' sobre el doble techo o coloques algo que amortigüe la vibración.


 














Iluminación integrada en muebles

Hay muebles que llevan incorporado un sistema de iluminación. Con abrir una puerta se encienden, así podemos ver mejor qué hay en su interior.
También es usual encontrarlos en muebles de cocina, una línea de luces encima de la encimera. Es una opción muy cómoda, ya que nos ayudará a ver mejor al cocinar, preparar alimentos o leer una receta de cocina.
En el baño también podemos encontrar ese tipo de iluminación. Se integra en el mueble, justo encima del espejo y se enciende mediante un cómodo interruptor.