lunes, 27 de septiembre de 2010

El Estilo Rústico Castellano

   Tradicionalmente, en muchos tratados sobre decoración y estilos, se habla del Estilo Español, que tiene ciertas características determinadas, pero que es más bien ficticio. Una casa tradicional de Pontevedra, en Galicia, no tiene demasiado en común con una de Cadiz, en Andalucía. Es decir, que en España conviven varios estilos: uno para Galicia, Asturias y Cantabria; otro para Cataluña, Comunidad Valenciana y Comunidad Murciana (comúnmente llamado Estilo Mediterráneo); otro estilo propiamente andaluz; uno para País Vasco y Navarra (muy emparentado con el gallego, asturiano y cántabro, pero no igual)... Pues bien, el estilo que predomina en el interior de la Península es el Estilo Castellano, que engloba Castilla y León, Norte de Extremadura, La Rioja, Castilla la Mancha, Comunidad de Madrid y Parte de Aragón. Este es el estilo del que os voy a hablar en este artículo único, ya que no suelen tratarse mucho estos estilos "regionales" en revistas, libros o páginas web.

El estilo rústico castellano se caracteriza por:

- Los techos son altos y tienen vigas de madera a la vista.
- Los suelos son de cerámica monocromática en las plantas inferiores y madera en las superiores.
- Las paredes son de cal, así que el color más común de las paredes es el blanco.
La fachada puede ser de adobe (quienes tenían un poder adquisitivo bajo) o de ladrillo árabe (para la gente más acomodada).
- En cuanto al mobiliario: son de madera maciza y abundan en la decoración rústica castellana. También hay elementos de forja, como las camas (con dosel), espejos, sillas, lo que hace que predomine más en las habitaciones; dejando la madera para el salón y el comedor.
- Las puertas de las habitaciones tienen dos hojas, a excepción de la puerta del salón que es más gruesa y sirve para aislar una parte de la casa de la otra. Además sólo tiene una hoja.
Las ventanas, al igual que las puertas, son de madera y tienen dos hojas. Cada ventana tiene su contraventana, también de madera.
- Los baños son generalmente muy grandes, con bañera, un lavabo y ausencia de bidé.
- Las lámparas son colgantes, con las pantallas decoradas con imágenes folclóricas de la época o con representaciones de algún santo patrón.
- En cuestión de adornos, nunca falta el crucifijo encima de la cama, un arcón en la despensa, espejos de forja, candelabros, un tocador con palangana, una chimenea

3 comentarios:

  1. los muebles de la segunda foto son los que tenemos en el porche de casa :)
    Grace.

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  2. Me gusta lo bien que te has informado del tema, amor, gracias por esforzarte, ¡¡¡Cómo se nota que me quieres!!! peeero... Podrías haber desarrollado más el contenido, ¿EH?

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  3. Me encanta. Graciiias por el connteniddo!

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