domingo, octubre 17

Vestidores: todo lo que hay que saber

El vestidor es una parte de la casa que, realmente, no es necesaria. La mayoría de la gente no puede dedicar una habitación entera a la ropa y ve más adecuado ponerla en un armario, aunque hay distintas formas de ubicarlo.
Aquí no entraremos en esa polémica, en este artículo hablaremos del vestidor, de sus características, los posibles modelos, detalles, iluminación...

Esta habitación es todo un lujo para quien puede permitírsela. No tiene por qué ser obligatoriamente una habitación grande, con espacio para unas baldas bastará. La premisa de un vestidor es aprovechar el espacio.

Antes de diseñar el interior de un vestidor, debemos tener claro cuantas personas van a utilizarlo y qué prendas predominan más que otras.
Cada prenda se corresponde con una balda de un tamaño ajustado:
 - Ropa corta: las camisas precisan de un hueco entre 60 y 75 cm. de altura y un espacio de 2 cm. para evitar posibles roces y arrugas
- Prendas largas: los abrigos necesitan una zona libre entre 1,20 y 1,50 m. de alto, y los pantalones un módulo de 90 cm.
- Jerséis y camisas: Lo mejor es guardarlos apilados en baldas extraíbles colocadas con una separación de unos 30 cm. de altura.
- Complementos: Se deben situar en cajones o bandejas de 10 o 20 cm. de fondo.
- Zapatos: En módulos con baldas de 35 a 40 cm. de alto y separados de la ropa. 


Ahora que ya sabemos cuantas personas van a utilizarlo y qué tipo de baldas o módulos deberemos usar, podemos planificar nuestro vestidor. Hay distintas maneras de diseños, pero en este artículo hablaremos de las 3 más conocidas:
- Diseño en "L": Este modelo es aconsejable cuando tenemos un gran espacio. Evitaremos así los módulos cerrados y podemos situar el vestidor en dos paredes para localizar cualquier prenda a simple vista.
- Con forma de U: Utilizar tres de las paredes que tiene la habitación es la opción más aconsejable, ya que proporciona un espacio de almacenamiento interrumpido y muy práctico para elegir la ropa
- En dos frentes: Cuando el vestidor es compartido por dos personas, este tipo de distribución resulta extremadamente útil, pues permite destinar un frente a la ropa y accesorios de cada una de ellas.


En cuanto hayamos elegido el diseño debemos definir qué tipo de accesorios queremos en nuestro vestidor. En el mercado hay muchos, aunque los más conocidos y utilizados son:
- Cajones: sitúalos siempre en la zona baja de tu vestidor. Son imprescindibles para prendas pequeñas.
- Baldas: Aprovechan muy bien el espacio y tienen la ventaja de que todo está a la vista. Lo mejor es que sean extraíbles para permitir un fácil acceso a la parte posterior.
- Separadores: Estos accesorios mantienen la ropa interior o los calcetines en orden dentro del cajón. Son muy útiles para prendas pequeñas e, incluso, para complementos como corbatas, cinturones, pañuelos... También podemos usarlo como joyero para almacenar todo tipo de joyas o bisutería.
- Barras: Conviene disponer al menos de dos, una para prendas cortas y otra, más pequeña, para la ropa más larga.
- Hormas verticales: Almacenan y protegen la forma original de los zapatos. Están más a la vista y son más fáciles de encontrar y guardar. Debe colocarse en la parte inferior del vestidor.
- Cajas: esta es una opción muy a considerar para meter accesorios que utilizas muy poco, como sombreros o pamelas, e incluso para meter las mantas o las colchas en verano.

Para terminar hablaremos de las medidas mínimas y de apuntes prácticos que deben hallarse en un vestidor:
- Debemos disponer de un fondo de armario mínimo de 55 cm.
- Además de una anchura de 90 cm
- Es más cómodo ordenar de derecha a izquierda, aunque siempre se puede disponer en varias líneas de atrás hacia delante. 
- Una de las mejores opciones aprovecha toda la altura del cuarto, incluso por encima y debajo de los colgadores.
- Lo aconsejable es que la altura máxima sea de 1,80m.
- Se recomienda ubicar las prendas de poco uso o de otras temporadas a niveles superiores a 1,80 m.

En cuanto a las luces, el deseo general es que la luz sea natural, pero esto no siempre es posible y habrá que acondicionar focos adecuados: dispón varios, que estén cerca entre sí, dirigidos hacia la ropa, y evita las sombras.

Para aprovechar las esquinas es mejor poner percheros y pantaloneros o colocar un espejo de pie: es útil y agranda el vestidor.
No obstante, para lograr espacio, no hay que cerrar el vestidor con ninguna puerta y si se hace éstas deben ser correderas o plegables. 




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