lunes, 25 de octubre de 2010

Alfombras: cada una en su cuarto

En la cocina

Parece que las alfombras son elementos decorativos que solamente están destinados para habitaciones como el salón, el recibidor, el comedor o los dormitorios de manera exclusiva.
Sin embargo, su uso en la cocina puede resultar altamente apropiado, tanto por su funcionalidad en este espacio particular de la casa como por el aspecto decorativo en ella. Pero la pregunta que nos viene a la mente es la razón que existiría para tener una alfombra en la cocina.
Recordemos que la cocina debe ser un lugar acogedor en todo sentido, pues en ella se convive de manera especial con uno de los momentos más importantes de la vida diaria del ser humano: la comida.

Por otro lado, al tratarse de un lugar de trabajo y en donde los ingredientes utilizados para la preparación de los alimentos pueden caer fácilmente al piso por accidente, una alfombra va a proporcionar la protección necesaria para nuestros pisos.
Pero para ello, hay que saber escoger la alfombra adecuada para la cocina, es decir, que sea muy fácil de limpiar y que no absorba fácilmente lo que caiga en ella, sean líquidos o sólidos.

La cocina por lo general está conformada por baldosas cerámicas, que son especialmente colocadas ahí para su fácil limpieza, pero hay que señalar que también pueden tener cierto riesgo por los resbalones que pueden ocasionar, sobre todo en un área en donde se concentra tanto trabajo.
Por lo cual, las alfombras van a convertirse en un medio seguro para evitar estos accidentes.
Luego de encontrar la alfombra que más te guste y que se adapte al estilo de tu cocina, asegúrate de adquirir una que sea fácil de limpiar, que nos proteja de los resbalones y que sean resistentes al alto tránsito que se dará en ellas.

En definitiva, una alfombra para la cocina no debe ser un pedazo de material poco atractivo que sirva solamente para evitar resbalones. Las alfombras que puedes encontrar en el mercado son cada vez mejores: son más durables y sencillas de limpiar.
 




















En el baño

El cuarto de baño es quizás la habitación más íntima de la casa, y es en ella en donde se puede reflejar completamente la personalidad de quienes viven en ese hogar. Por ello, sus cuidados y detalles a la hora de la decoración serán indispensables para dar la impresión correcta que deseamos brindar a nuestras eventuales visitas.
Como en el resto de las habitaciones de la casa, la decoración del cuarto de baño debe seguir un patrón que encaje adecuadamente los colores, materiales y formas de cada uno de los accesorios y materiales que instalemos en él.
Podemos encontrarlas como pequeñas piezas diseminadas por áreas específicas del baño, como por ejemplo, a la salida de la tina de baño o ducha, bajo el lavabo o en la base del WC, del bidé, o más generales para todo el suelo.
Lo que hay que tener en cuenta es que las alfombras que colocamos en el baño deben estar elaboradas justamente para esta habitación, ya que la humedad constante de este cuarto podría deteriorarla rápidamente si no está diseñada para ello.
En conclusión, sirven para proteger el suelo (ya sea de moqueta, de azulejos o de madera). Con una alfombra evitarás que el suelo se deteriore al momento de entrar y salir de la ducha. Además, cumple un propósito de seguridad. Evitarás el deslazamiento, especialmente en aquellos baños que tienen superficies resbaladizas. Por lo tanto, una alfombra es realmente indispensable.

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